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Tinglado 4

La visitaActividadesVenta de entradas
EXPOSICIÓN “TARRACO/MNAT”

La exposición se podrá visitar de manera individual, o en grupos de convivencia, dentro del horario habitual: de martes a sábado de 9.30 a 18 h y domingo de 10 a 14 h.

La muñeca de marfil, la Medusa, Antínoo, el emperador Lucio Vero… estas y las piezas más representativas del MNAT se pueden ver en esta exposición en las instalaciones del Muelle de Costa del Puerto. 

Cómo podemos visitar el Museo
  • Durante la visita se tiene que llevar una mascarilla puesta, tanto los adultos como los niños.
  • Hay que respetar la distancia física de 2 metros, y seguir las indicaciones del personal del museo para evitar el contacto.
  • La tienda del museo estará abierta.
  • Se acepta solo el pago con tarjeta.

Cómo hemos preparado el espacio
  • Para garantizar la seguridad de la visita, la Agencia Catalana del Patrimoni cultural ha estado trabajando en el plan de desconfinamiento de los museos, así como en el plan de contingencia específico de la equipación. Esto ha comportado la revisión e implantación de medidas y protocolos para garantizar la seguridad de visitantes, trabajadores y de la colección.
  • Se han instalado medidas de protección, información y señalización, y se han adecuado los espacios con los requerimientos normativos.
  • Se han modificado y adaptado los horarios y protocolos, tanto de atención al público como de limpieza, para garantizar la correcta atención a los visitantes y a los usuarios.
Si tienes dudas, ponte en contacto con nosotros: mnat@gencat.cat · 977 23 62 09 · 977 74 74 85

Historias

El Museo, en la antigua Estación Marítima

La exposición “TARRACO/MNAT” se instala en la antigua Estación Marítima, que vio durante años la llegada y salida de pasajeros del Puerto de Tarragona. En el año 1986, este espacio, juntamente con el conjunto de instalaciones del Muelle de Costa, dejó su función de servicios vinculados al Puerto para abrirse a la ciudadanía y convertirse en una marca cultural de la ciudad.
 
Poco queda ya del enclave natural que favoreció el desembarco de los romanos y el desarrollo de la capital de la Hispania Citerior.
 
Hace más de 2.000 años que los romanos levantaron las primeras construcciones portuarias artificiales. Desde entonces, el puerto ha sido, con más o menos fortuna, vía de entrada y salida de productos, ideas y personas.
 
La fisionomía actual del Puerto se empezó a dibujar en el siglo XVIII y se definió a caballo de los siglos XIX y XX. No solo como espacio para el tráfico de mercancías, sino también como puerto pesquero, alrededor del cual se levantó el barrio del Serrallo.
 
A partir de 1959, el Puerto experimentó una fuerte transformación. La instalación de la industria petroquímica, el aumento de actividad y la adecuación a las nuevas técnicas de transporte comportaron una ampliación y un reestructuración del Puerto que, a su vez, favorecieron la recuperación del Muelle de Costa para la ciudad de Tarragona.

Hoy, el MNAT es vecino del Museo del Puerto, la sala de exposiciones del Tinglado 1 y el Tinglado 2 Centro de Arte en el Muelle de Costa.

Los orígenes de Tárraco. De campamento militar a capital de provincia

En el 218 a. C. las tropas romanas, en lucha con las cartaginesas por el dominio del Mediterráneo, desembarcaron en lo que se convertiría en la primera ciudad romana fundada en la Península ibérica y la base de operaciones de la conquista de Hispania.
 
Poco a poco, el primer recinto fortificado levantado en la cima de la colina que dominaba el poblado indígena ibérico se fue ampliando y se definió el urbanismo de la Tárraco romana.
 
En el siglo I a. C., César le concedió el estatuto de colonia y, poco después, Augusto la nombró capital de la provincia, lo que definió el papel singular de Tárraco. El Foro de la colonia, el Teatro, el templo de Augusto o el Arco de Berà datan de esta época.

Vivir en la Tárraco imperial

A lo largo de los siglos I y II d. C. se llevaron a cabo importantes obras y reformas en Tárraco, como la de la fachada portuaria, el complejo arquitectónico de la colina o el anfiteatro. Son obras vinculadas a la sede de la asamblea de notables de la provincia, que anualmente se reunía en la ciudad, y, a la vez, reflejo de la promoción de Tárraco, a la cual se concedió, en el siglo I, el derecho latino, lo que representaba un paso hacia el reconocimiento de la plena ciudadanía romana.
 
Pero además de las grandes construcciones públicas vinculadas al poder, Tárraco era una ciudad viva que se extendía por la parte baja amurallada y por la zona entre el puerto y la desembocadura del Francolí. Gracias a la epigrafía, conocemos el número de esclavos, libertos y ciudadanos, hombres y mujeres de todo el Mediterráneo que vivieron en casas plurifamiliares o grandes domus, disfrutaban en las termas públicas y trabajaban en comercios, talleres o almacenes de la ciudad. Hombres y mujeres que encontraron descanso en los cementerios que se extendían fuera murallas, a lo largo de las vías de acceso en la ciudad.

Fuera murallas

Como todas las ciudades romanas, el ager de Tárraco se extendía más allá de las murallas. Su jurisdicción alcanzaba desde el Llobregat hasta la collada de Balaguer, al límite con las Tierras del Ebro, y al oeste hasta cerca de Lleida.
 
Villas y establecimientos agrícolas abastecían la ciudad con los recursos necesarios; a veces también eran residencias señoriales propiedad de ciudadanos de Tárraco, como es el caso de Els Munts, en Altafulla. Esta villa fue escenario para el ocio, el descanso y la autorepresentación de las élites aristocráticas, y podría estar relacionada con la estancia del emperador Adriano en Tárraco en el invierno del 122 al 123 d. C.
 
El territorio también proporcionaba la piedra para las construcciones de la ciudad y el agua para abastecer a la población.
 
Dos grandes vías atravesaban el territorio: la Vía Augusta, que reseguía de norte a sur la costa de la Península ibérica entre los Pirineos y Gades (Cádiz), y la vía De Italia in Hispanias, que salía de Tárraco hacia el interior de la Península atravesando Ilerda (Lleida).

Crisis y transformación

A finales del siglo III, Tárraco entró en un periodo de crisis. A inicios del siglo V esta situación se revirtió y Tárraco recuperó parte de su papel geoestratégico y político. Con la disolución formal del Imperio romano en el año 476 d. C., Tárraco restó bajo dominio visigodo hasta inicios del siglo VIII.
 
En el siglo V se construyó el monumento de Centcelles, uno de los conjuntos arquitectónicos tardorromanos más importantes de Occidente, que conserva un excepcional mosaico que decora la cúpula principal del edificio.
 
A partir de inicios del siglo VIII, Tárraco y su entorno se convirtieron en tierra fronteriza entre los reinos cristianos y musulmanes, en un contexto de descenso demográfico y pérdida de categoría urbana. Una situación que no se empezó a enderezar hasta el siglo XII.

Prepara la visita

Enero, febrero, marzo, abril, mayo , octubre, noviembre y diciembre
-de martes a sábado: de 9:30 a 18:00 h.
-domingos y festivos: de 10:00 a 14:00 h.

Junio, julio, agosto, septiembre y Semana Santa
-de martes a sábado: de 9:30 a 20:30 h.
-domingos y festivos: de 10:00 a 14:00 h

Lunes: cerrado

Cerrado los días 25 y 26 de diciembre, 1 de enero y 1 de mayo

Festivos locales: 19 de agosto (San Magí) y 23 de septiembre (Santa Tecla) el centro abre de 10 a 14 h. Entrada gratuita.

Última visita: 15’ visita individual / 30’ visita grupos
Entrada: 4,00€ (*)
(*) El precio de la entrada incluye la visita al Museo y Necrópolis Paleocristianos.

Entrada reducida: 2,00€
Personas de 65 años o más
Pensionistas
Titulares del Carnet Jove
Estudiantes con carné de estudiante internacional
Familia numerosa o monoparental
Grupos no turísticos de 10 o más personas con reserva previa

Entrada gratuita:
Personas menores de 16 años
Personas en paro
Miembros del ICOM o del ICOMOS
Miembros de la Associació de Museòlegs de Catalunya
Guías turísticos profesionales
Profesores de enseñanza reglada
Profesionales de prensa (con comunicación previa por escrito)
Personas con certificado de discapacidad (el acompañante tendrá entrada gratuita si la tarjeta identifica que la persona necesita acompañante)
Familias de acogida
Grupos de estudiantes con profesor que hayan hecho reserva previa
Primer domingo de cada mes (entre los meses de octubre a junio)

TIQUET MNAT: 7€
Tarifa conjunta que incluye la visita a las siguientes sedes: Tinglado 4, Museo y Necrópolis Paleocristianos de Tarragona, Villa romana de Els Munts y Conjunto Monumental de Centcelles. 

 
Moll de Costa. Port de Tarragona
43004 Tarragona (Tarragona)

Telf.: 977 15 15 15 / 977 23 62 09
mnat@gencat.cat

Cómo llegar:
A pie: a 10 minutos de la estación de tren
En autobús: linea 22
En trenecito turístico: parada Moll de Costa

Aparcamientos cercanos:
Aparcamiento El Serrallo
Moll de Costa, Tarragona (delante del Tinglado 4)
-Visitas comentadas para público individual:
Todos los domingos a las 12.30 h
Duración: 1h
Precio: incluido en la entrada
Idiomas: catalán / castellano
Necesaria reserva previa

-Visitas concertadas para grupos:
Máximo 30 personas
Duración: 1 hora
Precio: 70 € por grupo (de martes a viernes) / 85 € por grupo (fines de semana y festivos)
Idiomas: catalán / castellano / inglés / francés
Al precio de la visita se le debe sumar la entrada al centro.
Necesaria reserva previa. 

Información y reservas: 977 25 15 15 / mnat@gencat.cat
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